22 abril 2008

No Desperdicies tu cáncer-John Piper

No desperdicies tu cáncer

John Piper
February 15, 2006

Nota del Editor: Nuestro amigo David Powlison, quien recientemente también ha sido diagnosticado con cáncer de próstata, ha agregado algunas notas de ayuda a los 10 puntos de John Piper. Los párrafos marcados con DP: fueron escritos por Powlison.

Escribo esto en espera a mi cirugía de próstata. Creo en el poder de Dios para sanidad – por medio de milagros y por medio de medicinas. Creo que es correcto y bueno orar por ambos tipos de sanidad. El cáncer no es un desperdicio si es sanado por Dios, quien posee la gloria y esa es la razón por la cual existe el cáncer; para glorificar a Dios. Así que no orar por sanidad puede desperdiciar tu cáncer. Pero la sanidad no es el plan de Dios para todos. Y hay muchas otras maneras de desperdiciar tu cáncer. Oro por mí y por ti, pido a Dios que nos permita aprovechar y no desperdiciar esta pena del cáncer.

DP: Yo (David Powlison) agregué estas reflexiones a las palabras de John Piper la mañana después de haber sido diagnosticado con cáncer de próstata (Marzo 03 del 2003), los 10 puntos principales y primeros párrafos son de John, los segundos son míos.
1. Desperdiciarás tu cáncer si no crees que fue diseñado por Dios con un propósito para ti.
Esto no quiere decir que Dios solamente USA nuestro cáncer pero no lo DETERMINA. Lo que Dios permite, lo hace por una razón. Y esa razón es su propósito. Si Dios ve actividad molecular que se convertirá en cáncer, puede detenerla o no. Y si no lo hace es porque tiene un propósito. Ya que Dios es infinito en sabiduría, es correcto decir que este propósito es su designio. Satanás es real, ofrece placeres y causa dolor, pero él no es soberano. Así que cuando atacó a Job con llagas (Job 2:7), Job las atribuyó finalmente a Dios (2:10) y el escritor sagrado añade: “…Le ofrecieron sus condolencias y lo consolaron por todas las calamidades que el Señor le había enviado…” (Job 42:11). Si no crees y aceptas que tu cáncer fue diseñado por Dios, desperdiciarás tu cáncer.
DP: Reconocer los designios de Dios no te convierte en estoico, un deshonesto o en un optimista superficial. Al contrario, la realidad de los designios de Dios genera y canaliza los lamentos honestos de tu parte hacia el verdadero Salvador. Los designios de Dios nos invitan al diálogo honesto con él en vez de silenciarnos en la resignación. Considera lo honestos que son los Salmos; el Rey Ezequías (Isaías 38), Habacuc 3. Estas personas estaban quebrantadas pero creían honestamente porque sabían quién era su Dios y ponían su esperanza en él. Salmo 28 muestra una apasionada y directa oración a Dios; quien seguramente te escucha, quien desea escucharte, quien continuará obrando en ti y tu situación. De este salmo aprendemos muchas cosas:
Este lamento proviene de tu sentimiento de necesidad de ayuda (28:1-2).
Puedes ponerle nombre particular a tus conflictos delante de Dios (28:3-5).
Eres libre de expresarte en tus propias palabras y aplicarlas a tus circunstancias. Muy a menudo, las “diversas pruebas” de la vida (Santiago 1:2) que tu enfrentas no se identifican exactamente con las circunstancias particulares que David o Jesús enfrentaron, pero la dinámica de confianza y fe es la misma.
Una vez que depositas tu carga en Aquel que tiene cuidado de ti, expresa tu gozo (28:6-7): El Señor ha dado su paz que sobrepasa todo entendimiento. Finalmente, debido a que la fe siempre trabaja y se expresa en amor, tu necesidad personal y el gozo que recibes de Dios en medio de tu circunstancia producirán una preocupación amorosa por el prójimo. (28:8-9).
La enfermedad puede agudizar tu conciencia de cuán profunda y cuidadosamente Dios ha obrado en cada detalle de tu vida ahora y siempre.

2. Desperdiciarás tu cáncer si lo percibes como una condena y no como un regalo.
“Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús…” (Romanos 8:1) “Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición” (Gálatas 3:13) Contra Jacob no valen maleficios; contra Israel no sirven brujerías. Ahora es preciso decir a Israel: ‘¡Cuántas maravillas ha hecho Dios contigo!’ (Números 23:23 DHH) Porque sol y escudo es Jehová Dios; Gracia y gloria dará Jehová. No quitará el bien a los que andan en integridad. (Salmo 84:11)

DP: La bendición proviene de lo que Dios hace por nosotros, con nosotros y a través de nosotros. Él provee su grande y misericordiosa Redención en el escenario de tu vida. Tu cáncer en sí mismo es una de las 10,000 “sombras de muerte” (Salmo 23:4) que se levantan sobre cada uno de nosotros: todas las amenazas, pérdidas, heridas, frustraciones, desilusiones, males también son sombras de muerte. Pero en sus hijos amados, nuestro Padre efectúa un bien mayor a través de nuestra más grave y penosa pérdida; a veces sanando y restaurando el cuerpo (temporalmente hasta la resurrección de la muerte para vida eterna), pero siempre sustentándonos y enseñándonos que debemos conocerlo y amarlo. Al ser probado a través del dolor y la pena, tu fe se vuelve más profunda y real. Y tu amor se torna audaz y piadoso. Santiago 1:2-4, 1ª Pedro 1:3-9, Romanos 5:1-5, Romanos 8:18-39 à Los textos citados aparecen al final de este artículo.
3. Desperdiciarás tu cáncer si buscas alivio en tus probabilidades en vez de buscarlo en Dios.
El propósito de Dios en tu cáncer no es conducirte calcular tus probabilidades y encontrar alivio en ellas. El mundo obtiene comodidad de sus probabilidades pero los cristianos no. Unos cuentan con sus carros de guerra (posibilidades de sobrevivir), y otros cuentan con sus caballos; (efectos positivos del tratamiento); pero nosotros contamos con el Señor nuestro Dios. (Salmo 20:7 DHH) porque en Dios confiamos. El propósito de dios es claro en 2ª Corintios 1:9 “Pero tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte, para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muerto.” El objetivo de Dios a través de tu cáncer (entre otros cientos de buenas cosas) es derribar nuestra seguridad en nosotros mismos para que confiemos completamente en Él.

DP: Dios mismo es tu confianza. Él se da a sí mismo. Debemos calcular correctamente los porcentajes; es 100 % probable que sufriremos y 100% seguro que Cristo nos busca, viene a nosotros, nos brinda alivio y nos restaura amorosamente en alegría. También es 100% seguro que pasaremos por angustias y sufrimientos de muerte y 100% seguro que tu Salvador esta contigo, en medio de tus pruebas para bendecirte y santificarte. Con Dios, no dependes de probabilidades sino que vives confiado en la seguridad del Señor.
4. Desperdiciarás tu cáncer si te niegas a pensar en la muerte.
Todos nosotros moriremos si Jesús pospone su regreso. Es una locura negarnos a pensar en cómo será el dejar esta vida y encontrarse con Dios. Eclesiastés 7:2 dice: “Mejor es ir a la casa del luto que a la casa del banquete, porque aquello es el fin de todos los hombres, y el que vive lo tendrá presente en su corazón.” (RV95) ¿Pero cómo puedes tenerlo presente en tu corazón si no quieres ni pensarlo? El Salmo 90:12 dice: “Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría.” Contar tus días significa pensar en lo cortos que son y en el hecho de que un día acabarán. ¿Cómo puedes traer sabiduría al corazón si te rehúsas a pensar en estas cosas? Que desperdicio, si no pensamos en la realidad de la muerte.
DP: Pablo describe al Espíritu Santo como el anticipo (primicia) de la seguridad de vida.
…Todos sabemos que hasta hoy toda la creación se queja de dolor y sufre como una mujer con dolores de parto. 23No sólo el mundo, sino también nosotros sufrimos, pero ya tenemos el Espíritu como anticipo de la promesa de Dios. Ahora esperamos que Dios nos dé todos los derechos como hijos suyos cuando nuestros cuerpos sean liberados. 24Cuando fuimos salvos recibimos esa esperanza, pero una esperanza que se ve no es realmente una esperanza, ¿para qué esperar lo que ya se ve? 25En cambio, nosotros estamos esperando lo que aún no podemos ver y lo esperamos con paciencia (Romanos 8:22-25).
Por fe, el Señor nos da una dulce probadita de lo que será estar cara a cara frente a él en la vida eterna; en presencia de nuestro Dios y Señor Jesucristo. Podríamos decir también que el cáncer es un anticipo de la inevitable muerte, que nos da un amargo adelanto de nuestra mortalidad. El cáncer es una señal en el camino que lleva a algo mucho más allá, a la muerte; el último enemigo al que debemos enfrentarnos. Pero Cristo ha derrotado a este enemigo: 1ª Corintios 15:26/54-55 dice: Y el postrer enemigo que será destruido es la muerte…
54 …Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria. 55¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?
El cáncer es simplemente un aliado del enemigo que merodea a nuestro alrededor. No tiene poder sobre ti si tú eres un hijo de la resurrección del Señor; así que puedes mirarlo a los ojos sin temor.
5. Desperdiciarás tu cáncer si “luchas” contra él solo para estar vivo y no para anhelar más a Cristo.
El propósito de Satanás y el propósito de Dios a través de tu cáncer no son lo mismo. Satanás se propone destruir tu amor por Cristo, mientras que Dios se propone hacer más profundo e intenso tu amor por Cristo. El cáncer no ganará la victoria si mueres; el cáncer ganará si dejas de anhelar a Cristo. El deseo de Dios es separarte del seno del mundo y alimentarte en la suficiencia de Cristo. Esto quiere decir que Dios quiere ayudarte a que puedas decir y sentir: “Estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo”. (Filipenses 3:8) Y estar seguros de que: “…el vivir es Cristo, y el morir es ganancia” (Filipenses 1:21)
DP: El anhelo por Cristo se puede expresar en dos circunstancias esenciales de nuestra fe: la necesidad y el gozo; dolorosas necesidades y gozo desbordante. Muchos salmos claman en “escala menor”: anhelamos a nuestro Salvador en medio de la dolorosa necesidad, lo necesitamos porque él nos puede salvar de nuestra angustia, pecado, sufrimiento y angustia. Por otro lado, muchos salmos cantan en “escala mayor”: Anhelamos a nuestro Salvador con gozo desbordante porque nos deleitamos en él, lo amamos, le damos gracias por todas sus bondades, nos regocijamos en su salvación, nos alegra que él reine. Y muchos salmos comienzan en una escala y terminan en otra. El anhelo por Dios no es monocromático; se trata de vivir bajo todo el espectro de la experiencia humana anhelando a Dios. “Luchar” contra el cáncer es vivir sabiendo que tu Padre tiene compasión de ti, porque el conoce tu condición; sabe que eres solo polvo. Y confiar también que Jesucristo es el Camino, la Verdad y la Vida. Vivir es conocerlo y conocerlo es ser amado por él.